El valor del detalle. Esa es una de las máximas de esta colección. Con las palmeras como protagonistas, esta muestra propone una paleta de colores que marcan las líneas y formas. Ensalzando con planos contrapicados la majestuosidad de la naturaleza, Muher presenta una obra donde se combina la dualidad con lo solitario, la cercanía y la distancia y hasta donde se refleja el mundo natural con el mundo humano.